junio 26, 2006

Siempre es hoy

Me apena cuando alguien me presenta como “crítico”. Me siento como si me pusieran de inmediato la mismísima piedra del Pípila, debido a la responsabilidad, sapiencia y dominio de la materia que yo les atribuyo a los verdaderos críticos.

Crítico es, no sé, Lázaro Azar, tan capaz de ver si un pianista se equivocó en el compás número tal o si se comió notas en la página x de la partitura. Crítica es Raquel Tibol, que sabe si un pintor novel se anda fusilando un detalle de otro artista menos famoso.

Yo no puedo llegar a tanto. Me asumo más bien como un espectador profesional, lo que si bien no me da mucha profundidad en lo vertical, si me da más margen de maniobra en lo horizontal para cubrir más disciplinas y, sobre todo, me da un poco más de permiso para emocionarme.

Pensaba mucho en el componente emocional de mi trabajo cuando el pasado martes acudí al espectáculo “Memoria viva”, presentado por la compañía canadiense Les Deux Mondes como parte del Festival Internacional de Arte Contemporáneo.

Como esa misma puesta en escena ya la había visto hace cuatro años, cuando vino por primera vez a México durante la edición en curso del Cervantino, creía que no iba a pasar dentro de mí mayor cosa. Después de todo, los espectáculos siempre saben mejor la primera vez.

Grande fue mi sorpresa al constatar que desde el primer momento de un espectáculo que ya había visto, se me puso la carne de gallina y conforme avanzó la representación me asaltó una mezcla de sabrosa melancolía y nostalgia por el futuro. Era casi como si lo estuviera viendo por primera vez.

En escena las diferencias entre la función del Cervantino del 2001 y el FIAC del 2006 eran inapreciables, a excepción de la actriz protagónica (Catherine Archambault en aquella ocasión y Evelyne Rompré en ésta). La diferencia más notable estaba dentro de mí. Yo no era el mismo de hace cuatro años.

Por primera vez, no sentí como una poética exageración esa sentencia zen que dice “nunca se cruza dos veces el mismo río” y por el contrario, sentí más cercano ese título de canción del maestro Gustavo Ceratti que dice “Siempre es hoy”.

Llevar cada noche a un bebé a su cuna termina por hacerlo a uno mucho más sensible a un espectáculo que hable de la infancia perdida, de lo mucho que significan los juguetes y del peso de los recuerdos. Ese es el detalle que me hizo diferente espectador de “Memoria viva”, el río que crucé era el mismo, pero diferente y me abrió otras puertas para conmoverme.

Mi experiencia no tiene nada de única. Nuestra evolución personal nos va reconfigurando internamente casi sin darnos cuenta, de tal modo que las cosas que antes nos gustaban ahora nos abochornan; las que nos parecían despreciables, ahora nos divierten y las que nos parecían sorprendentes a veces se vuelven rutinarias.

El punto es que debemos ser capaces de retarnos a nosotros mismos. Ponernos ante una obra de arte como si fuera la primera vez y dejar que nos suceda lo que tenga que suceder. Como diría Germán Dehesa, dejar que la vida nos haga de cosas.

Ojalá que estos días de FIAC nos hayan ayudado a darnos la oportunidad de sorprendernos y conmovernos, más allá de que consideremos que el arte contemporáneo es extraño y poco amigable. Más allá de que digamos, “Ay, eso ya lo ví”. La verdad es que siempre es hoy.

En mayo son las inscripciones
Esta semana inició el período de entrega de fichas de la nueva licenciatura en Cultura y Artes que ofrecerá
la Universidad de Guanajuato en la escuela que se instalará dentro del Centro Cultural Guanajuato (Poliforum).

Es digno de aplauso que se ofrezca esta atractiva alternativa a los jóvenes que deseen formarse profesionalmente en el campo de la cultura, aunque no deja de llamar la atención lo insólito de combinar en un solo programa lo que en otras latitudes serían entidades separadas: la creación artística y la gestión cultural.

Ojalá no pase mucho tiempo antes de que se abran posgrados, puesto que gente interesada la hay. ¿Qué tal una maestría en crítica de arte? A lo mejor así, su servidor ya no se apena cuando lo presente como crítico.

Publicado en AM León el 6 de mayo de 2006.

junio 21, 2006

Celulares con cámara

Si acaso no se ha enterado, ya inició el Festival Internacional de Arte Contemporáneo, una de las tres únicas ocasiones en el año en León (junto con el Cervantino y la Feria del Libro), que ninguna agenda alcanza para abarcar todas las cosas dignas de ver.

El gran reto para el FIAC, ahora que ha retomado gran parte de la audacia y espíritu experimentador de sus primeras ediciones, es reconquistar a su público y acrecentarlo, más en estas nuevas fechas que podrían parecer tan poco ventajosas, pues apenas estamos regresando de vacaciones.

Con todo, el festival nos ha dado para ver cómo las vanguardistas que veíamos tan lejanas terminan con alcanzarnos. Algo que me llamó poderosamente la atención el día de la inauguración, fue el enjambre de teléfonos celulares y computadoras de mano que apuntaban al escenario donde actuaban Juan Sorrentino y Pepe Marriot para captar un video o una foto del momento.

Ese suceso tan trivial ahora, era impensable en 1994, cuando el FIAC realizó su primera edición. En aquel entonces los teléfonos celulares aún no eran artículos tan accesibles y eran ladrillotes de medio kilo que muy apenas servían para hacer llamadas telefónicas. Parece un abismo cronológico, ¡pero son sólo miserables 12 años!

Esa rápida apropiación de la tecnología es una de las cuestiones que el arte actual ha abordado de mil formas y el hecho de que hubiera decenas de pantallitas LCD iluminadas entre el público en la Plaza Fundadores, es el mejor homenaje para un festival que habla precisamente de la creación de nuestros tiempos.

Que la música electrónica volviera por sus fueros era uno de los pendientes de las últimas ediciones del FIAC, dada la gran trascendencia e impacto que tiene actualmente, donde no sólo es huésped de todo antro, sino también de otros festivales artísticos en el país y el mundo.

Aunque claro, este género acústico puede con toda justicia hacer suyo el popular dicho aquél de “aunque todos somos de barro, no es lo mismo bacín que jarro”, pues no es lo mismo un “punchis punchis” anodino y repetido por moda hasta la saciedad, que introspecciones atmosféricas más elaboradas como las de “Electrolinving + Autonomía”, el espectáculo inaugural.

Otro rasgo notable del inicio del FIAC (aparte de la irreverente aparición de la “Drag Queen” que explicaba los dibujos de Mario Méndez en la Galería Casa de las Monas), fue la participación de la firma de calzado Capa de Ozono como auspiciadora del performance del colectivo Maldita Primavera.

Siempre es bienvenido el patrocinio de las compañías privadas a un evento cultural (aunque tristemente es más fácil que patrocinen a un equipo de futbol llanero que un concierto, quién sabe por qué), pero aportar recursos creativos como lo hizo la empresa dirigida por Lalo Pons es un ejemplo digno de imitar.

Joyas escondidas
Algunos de los tesoros del actual FIAC no están en el flamante programa de espectáculos que desfila por los teatros Doblado y María Grever (los escaparates de lujo), sino un poco más escondidos.

Una de estas gemas es el ciclo cinematográfico dedicado al vanguardista realizador estadounidense Stan Brakhage, un cineasta casi legendario que fue el patriarca del género experimental en su país, gracias a su trabajo silencioso en un pueblito de Colorado, donde hacía cine de una forma muy particular: interviniendo físicamente la película: rayándola y coloreándola, además de editar frenéticamente y renunciar a todo afán narrativo.

No es fácil proyectar sus trabajos (que van de los pocos segundos hasta las 4 horas de duración), dado el celo con que sus herederos custodian su obra, por lo que el hecho de que el FIAC haya podido programar un ciclo con ellos es algo bastante notable y que provocaría las envidias de no pocos festivales fílmicos.

Los trabajos de Brakhage son demandantes con el espectador pero si quiere ser alternativo sin que le duela, puede acudir a Cinépolis Centro Max, donde se estarán proyectando tres de las películas más famosas del director chino Wong Kar-wai, actual presidente del jurado del Festival de Cannes. No se arrepentirá.

Publicado en AM León, el 29 de abril de 2006.

Adiós modorra

Ha llegado la hora de sacudirse la modorra del descanso de Semana Santa y Pascua y retomar el paso en las actividades culturales de la ciudad.

Cuando todavía algunos no terminen de desempacar, diversos escenarios de León estarán recibiendo este martes la duodécima edición del Festival Internacional de Arte Contemporáneo. Será una buena oportunidad para ver quién tiene más poder de convocatoria: si los DJs argentinos o los candidatos presidenciales (todos menos uno) puestos a debatir.

Los días que pasarán del 25 de abril al 7 de mayo serán la antítesis exacta de los últimos 14: la actividad cultural tendrá un ritmo febril por diversos frentes y habrá muchas cosas dignas de verse. No por nada, el FIAC es una de las temporadas de olas altas en las aguas de la cultura leonesa.

Con el programa del FIAC presentado a principios de mes por el Instituto Cultural de León deberían estar claramente convencidos de acudir aquellos aficionados al arte actual o los curiosos de las nuevas tendencias.

Pero hoy quisiéramos hablarle a los que militan en el bando contrario, aquellos que piensa que las pulgas del arte contemporáneo no brincan en su petate. Hay algunos prejuicios que sería oportuno desmontar:

1. “No le entiendo”. Las personas que conocen el rol de ser papás conocer bien esa emoción especial que da el provocar la carcajada de un bebé haciendo la cosa más absurda (como hablar dentro de un bote de plástico). ¿Usted cree que el bebé le entendió? Eso no fue pretexto para que no lo disfrutara.

El arte contemporáneo no es un examen. Cierto que muchas expresiones tienen una gran elaboración conceptual detrás, pero a final de cuentas están hechas para emocionar, justo como lo pretendían Mozart o Verdi.

2. “Es muy aburrido”. Para todo hay público. ¿Es usted de los que cabecea en esas bohemias donde todos cantan boleros con gran emoción? Aquí también opera la misma regla. No todas las cosas le gustan a todo mundo, pero informándose un poco puede descubrir que habrá cosas que será todo, menos aburridas en el FIAC.

¿Nuestra recomendación nada aburrida para los más incrédulos? “Living memory”, de Les Deux Mondes o “La edad de la ciruela”, de Golem o “Under green ground”, de Mouvoir.

3. “Eso es nomás para chavos”. El FIAC incluye espectáculos para personas ubicadas arriba y debajo del calificativo de “chavos”. Hay hasta actividades para niños, como los espectáculos de Danza Contemporánea de León y un concierto del Ensamble Ehecalli.

4. “Es bien caro”. Más de la mitad de los espectáculos del FIAC cuestan más o menos lo de un boleto para el cine y la localidad más costosa son los 150 pesos de Armitage Gone! Dance. Reconózcalo: pagó más por entrar a ese antro en Vallarta.

Si todavía tiene reticencias, recuerde que hay un bono especial que le permite estar en todos los espectáculos del programa oficial por sólo 500 pesos y no, no es oferta de Infomercial (¡Llame ahora!), sino real.

5. “Es puro ruido”. Pues… Bueno sí, muchas formas de expresión sonora actuales han incorporado elementos disonantes o de plano ruidosos como parte de su arsenal creativo.

Pero no todos los ruidos son desagradables. Puede usted apersonarse en la Calzada de los Héroes los días 5, 6 y 7 de mayo, a las 18:00 horas, para sorprenderse por una instalación sonora que hace escuchar de nuevo un ruido acallado hace algunos años: los pájaros que antaño poblaban las copas de los árboles (y abonaban generosamente todo lo que hubiera debajo) en ese paraje.

6. “Voy a estar muy ocupado”. Ok. Pero conste que le avisamos.

Danzarte
Otra institución que no dejará que sus alumnos “descansen del descanso” es
la Universidad de la Salle Bajío, que este lunes acogerá la tercera edición del programa “Danzarte”, un festival que se prolongará toda la semana para celebrar el Día Internacional de la Danza.

“Danzarte” es una “rara avis” en el escenario de los programas culturales universitarios, que a menudo se reducen a la manida Semana Cultural.

Comandado por María Elena Macías, el departamento de Difusión Cultural de la UDLSA se ha distinguido por salirse de ese arquetipo y tomarse la actividad cultural más en serio. Un ejemplo que ojala cundiera por todas las universidades.

Publicado en AM León el 22 de abril de 2006. Sí hace dos meses. No tengo perdón de Dios.

¿Y la cultura, Sr. Candidato?

Como cada sexenio, la efervescencia por las campañas electorales está en todo lo alto y como siempre, las polémicas, los pleitos, dimes y diretes y patadas debajo de la mesa le ganan el espacio mediático a las propuestas.

Uno de los males que aquejan la época electoral es el desconocimiento que tiene la población en general acerca de los ofrecimientos específicos de cada candidato. En ese sentido, y para plegarnos al tema de nuestra columna, casi nunca se sabe cuáles son sus propuestas en materia cultural.

Empleando sólo como fuente de información las páginas de Internet de los candidatos a la Presidencia de la República, su servidor quiso ver qué rol tenía la cultura en la plataforma de campaña de cada uno.

Sólo los tres candidatos principales hablan del asunto entre sus propuestas. Roberto Campa, de Nueva Alianza y Patricia Mercado, de Alternativa, no hacen referencia a tópicos de política cultural dentro de los documentos disponibles en sus respectivos sitios web.

Felipe Calderón Hinojosa, candidato del PAN, incurre en el viejo error de óptica de enmarcar la cultura como un costal más en la carreta de la educación. Aunque habla mucho de “cultura de la legalidad” o “cultura turística”, poco dice de la cultura cultura, y lo hace de manera muy general, dentro de sus propuestas de “educación con formación integral”.

“Impulsar una política cultural inclusiva y descentralizada que promueva el acceso, participación y disfrute de la población de las manifestaciones artísticas y del patrimonio cultural del país, y que contribuya a potenciar el desarrollo integral de cada mexicanos”, dice el documento respectivo del panista.

Roberto Madrazo, de la Alianza por México, también aborda el tema de modo general, aunque le dedica algunas líneas más y lo clasifica de una manera más preferencial, dentro del rubro de Sociedad, uno de los cinco que conforman su proyecto.

Lo que dice el candidato del PRI y Verde Ecologista, son los ideales de siempre de las políticas culturales: respeto a la pluralidad, inclusión de todas las manifestaciones artísticas y búsqueda de “opciones novedosas para producción, financiamiento, capitalización y promoción de la cultura”.

Habiendo tan pocos artistas que presumen abiertamente ser simpatizantes del PRI o el PAN y tantísimos que son seguidores del PRD, no sorprende que sea Andrés Manuel López Obrador el candidato que mayor peso le dé a sus propuestas de cultura. No por nada su asesora a ese respecto es Elena Poniatowska.

El “Peje” le dedica tres de sus 50 compromisos al tema cultural, específicamente del 14 al 16, que hablan de cuidado del patrimonio cultural, estimulo a la creación artística, fomento a la lectura y el libro y ampliación de la cobertura de las estaciones de radio culturales y de los canales 11 y 22 de televisión.

Como en casi todas sus propuestas, no queda muy claro cómo hallará López Obrador los centavos para hacer realidad sus promesas, sobre todos porque, en la explicación de sus compromisos, se plantea abatir el rezago en infraestructura creando bibliotecas y museos en las entidades que más en falta tienen esos recintos y hacer ediciones masivas y populares de libros, entre otras cosas.

Se nota la sensibilidad de asesores enterados en la redacción de su plan de acción, donde manifiesta: “No regatearemos respaldo a ninguna creación cultural porque se le considere “arte para minorías” ni dudaremos en apoyar a los creadores que buscan que su obra impacte a amplios sectores de la sociedad”.

Y añade: “Coartar las expresiones de vanguardia, que muchas veces son comprendidos por públicos reducidos, sería castrar el desarrollo de la cultura en su conjunto”.

Con todo y las antipatías que pudiera generar, López Obrador tiene, cuando menos en el papel, la propuesta cultural más amplia y completa de todos los candidatos a la Presidencia. Obviamente, no debería bastar sólo eso para decidir el sentido de voto, más en un país con tantos pendientes por arreglar.

Lo que sí es para considerarse es que sólo uno de los cinco políticos que quieren dirigir este país se haya tomado el trabajo de hacer, solo o con asesores, una propuesta cultural en forma, lo cual deja en claro que tristemente el tema sigue estando demasiado abajo en la lista de prioridades.

Publicado en AM León, el 15 de abril de 2006.

Acontece el arte

Si tomamos en cuenta que el recién presentado programa del 12º Festival Internacional de Arte Contemporáneo se gestó en menos de cinco meses, tiempo que lleva al frente del Instituto Cultural de León Juan Meliá, el resultado es gratamente sorprendente.

Lo que podrá verse en León a partir del 25 de abril es un catálogo no exahustivo, pero sí por demás emblemático de la actualidad artística del mundo, con propuestas que apelan básicamente a dos frentes: la comunión de tecnología e imaginación y la creación multidisciplinaria.

El cartel del FIAC finalmente no tiene prácticamente flancos débiles: está bien balanceado, tiene figuras atractivas en cada disciplina, es atrevido, abre espacio a las manifestaciones locales más valiosas y además no está hecho con retazos de otros festivales.

Meliá señaló en la rueda de prensa con que se presentó el programa a principios de semana, que el FIAC era un festival propio y eso es una cualidad que se extrañaba. A final de cuentas, los festivales no deben ser una colección de eventos programados sólo porque estaban disponibles, sino que deben configurarse como si fueran una exposición preparada por un curador y donde cada elemento tuviera nexos, evidentes o no, con los otros.

El Festival leonés parece querer reconquistar a su público de antaño y muestra una fidelidad extrema a su propia esencia, lo cual no está exento de riesgos, pues hay mucha gente que ante la palabra “contemporáneo” instantáneamente bajo la cortina bajo la premisa de que el arte que se ostenta como tal es aburrido o inintelegible… de la misma manera que puede ser aburrido Bach e inintelegible Picasso si no se tiene disposición para ellos.

La edición 2006 del FIAC tiene ases bajo la manga tanto para los duros vanguardistas (básicamente su programación musical, con Pamela Z, Ake Parmerud, Manuel Rocha, Roscoe Mitchell y Kanta Horio), como para espectadores que quieren tener un poco más de donde agarrarse (el ciclo cinematográfico de Won Kar Wai, por ejemplo).

Pero también hay espectáculos aptos hasta para los que se dicen curados contra el arte actual. Danza Contemporánea de León y el ensamble guanajuatense de música de cámara Ehecalli tendrán sendas funciones para niños; Luis Martín Solís hará una curiosa versión de Otelo usando marionetas y la compañía canadiense Les Deux Mondes es, como diría Meliá, “algo que verían mi mamá y mi hija”.

Quizá el mayor reto que tendrá el FIAC será vencer la catalepsia social que se vendrá con las vacaciones de Semana Santa y que podría jugar en contra para la difusión tanto local como foránea.

Pero fuera de eso, parece que casi todos están haciendo su parte con el festival leonés: el ICL haciendo una programación inteligente y poniendo alternativas de boletos muy accesibles para que nadie se queje de elitismo (el bono total de 500 pesos es una ganga) y los patrocinadores mostrando un no tan frecuente entusiasmo.

A los espectadores, profesionales o no, nos queda también ponernos flojitos y dejernos tocar por el arte actual. Recordar que el mundo es muy grande y que justo cuando se cree que se ha visto todo, una sorpresa se instala en la esquina para surgir en el momento preciso.

Sin perder el mapa
Esta semana, Ediciones Tlacuilo hizo la presentación de la carpeta “Cartografía antigua de León”, una colección de siete reproducciones facsimilares de mapas de la ciudad de distintas épocas.

El suceso es notable tanto por el valor histórico de la publicación, como por el indicio de tenacidad de la editorial comandada por Leopoldo Navarro por hacer libros “de León para León”.

A Tlacuilo se deben también ediciones ejemplares como “Los Patios de León” y las recién publicadas memorias de Manuel García y Moyeda, historiador leonés del siglo XIX a quien se debe haber instituido la celebración del 20 de enero como cumpleaños de la ciudad.

Ojalá estos esfuerzos, que prueban que la cultura no sólo nace de las instituciones oficiales, sean cabalmente estimulados, apreciados y apoyados por el público.

Publicado en AM León el (ya muy lejano) 8 de abril de 2006.

Mea culpa

Hoy me he topado con los comentarios de mi último (bastante último) post, con el amigable reclamo de mi ex jefa Margarita Morales, quien ahora radica en España, publica el blog Paella con Chile y con toda razón me echa en cara mi flojera e inconstancia.

Sí, sí tengo la culpa. Sería largo enlistar los pretextos de este largo silencio, pero ya me voy a poner de nuevo las pilas. No es posible que hay bloggers tan maniáticos que posteen hasta siete veces al día y yo no pueda ni escribir un párrafo. Está bien que el ritmo del periódico absorbe, pero no debería ser para tanto.

Por andar en la baba ya no dije nada de los debates, del Mundial de Fútbol, del programa televisivo de Brozo o de que en Google Earth ya se pueden ver imágenes satelitales a buena resolución de León.

Pero ya. Hasta aquí. Ya estuvo de andar de pelotón. Voy a empezar poniéndome al corriente subiendo mis últimas columnas del AM, y a poner cuando menos un post cada día. Lo prometo. Y si no que la patria me lo demande.

abril 25, 2006

Bienvenido el FIAC

Hoy comienza la duodécima (que no doceava, porque no son rebanadas de pastel) edición del Festival Internacional de Arte Contemporáneo. Ya he abordado en mis notas periodísticas los pormenores de los espectáculos más llamativos de un festival que de nuevo volvió a hacerse como Dios manda.

Por motivos laborales voy a cubrirlo casi todo, pero si no fuera así, con todo gusto hubiera comprado mi bono de 500 pesos para ver todos los espectáculos del programa oficial.

Realmente no hay pierde. Es una programación muy atractiva, retadora e impactante. El programa dancístico no tiene abuela y muero de ganas por ver en vivo las propuestas de Mouvoir y Armitage Gone! Dance. Con Les Deux Mondes caigo en blandito, porque vi su espectáculo en el Cervantino hace 4 años y sé que es una delicia. Esa es mi recomendación para los que no les gusta el FIAC.

Y a los que sí les gusta. A darse gusto y acudir a todas las funciones.

Ahora si, ahora no

Pa'pronto.

El día de hoy Reforma publicó su encuesta preelectoral, donde por primera vez, Felipe Calderón le da la vuelta a los resultados y se coloca en primer lugar, tres puntos arriba de Andrés Manuel López Obrador.

Pa'pronto, en El Universal, el candidato perredista ya hoy desechó esa encuesta por considerarla parcial. Lo curioso es que cuando él iba arriba en las encuestas del mismo periódico decía que eran "una encuesta seria".

Pues qué pena por el señor que sentencia la calidad de una encuesta según le convenga. Qué pena por su partido que se echa para atrás en los compromisos previos al debate (el manido asunto de la tregua mediática) y que pena que no vaya a un debate, "porque todos me van a atacar", "por estrategia" y porque no le conviene.

Qué pena que nos quiera gobernar una persona más preocupada por lo que le conviene a él, que por lo que le conviene a todos.

abril 19, 2006

Otra del Cuau

Desde hace mucho tiempo se ha hablado de la necesidad de encontrar un modo de frenar el abuso en la utilización del recurso de amparo y un abogado regiomontano acaba de hacer más evidente la urgercia por esta reforma al tramitar un amparo... ¡¡¡¡¡¡¡contra la decisión de Lavolpe de no convocar a Cuauhtémoc Blanco a la Selección Nacional!!!!!

¿Y ahora qué sigue? ¿Vamos a pedir un amparo porque Pacheco bateó nuevamente a Barbie en "Amor en Custodia"? ¿Yo podría pedir uno porque Radiorama quitó "Desayúnatelos con el Doc"?

Padrinos de anillos, lazo y ¿regalías?

Uno de mis sitios más visitados es el diario español en línea 20 Minutos, especialmente su sección de Tecnología e Internet que es toda una referencia para estar al día en las tendencias del mundo electrónico.

También suelen brindarle amplio espacio a la cultura electrónica y desde hace mucho tiempo se ha convertido en ágora de protesta contra las acciones de la Sociedad General de Autores y Editores de España, una organización autoral bastante poderosa y autora de innumerables acciones que le han ganado la antipatía de los cibernautas, como la imposición de un cánon (impuesto) a los CD y DVD vírgenes en España, el cierre de portales que hacen burla de ella, el filtrado de insultos a sus correos electrónicos y, su última genialidad: ganar la sentencia para hacer que un salón de fiestas pagara regalías por usar música en una boda.

La nota es interesante, pero lo que es genial es el panel de discusión que hasta ahora lleva 140 aportes. Y es que los cibernautas españoles odian con todo a la SGAE y la verdad, con todo ese afán dictatorial de esa organización por controlarlo todo (llegaron a proponer cobrar un cánon por cada iPod vendido en España), no los culpo.

Afortundamente en México la Sociedad de Autores no tiene tan demencial poder, si no, ya estaríamos pagando regalías por ir escuchando "La del Moño colorado" en el camión o buscando padrinos para que, además de arras, lazo y anillo, tengamos de regalías en nuestras bodas.

abril 12, 2006

Mi columna en AM

Gracias a la buena gente de la edición web de AM, ya se pueden consultar en la página web del periódico mis textos más recientes para la columna "De Plano".

Este sábado escribí sobre el Festival Internacional de Arte Contemporáneo. Pueden echarle un vistazo aquí. Recuerden que es necesario registrarse gratuitamente para acceder a los contenidos de am.com.mx.

Estrategia

En mi post de ayer me indignaba del rodeo que le dio López Obrador a unas simples preguntas de cultura general. La verdad nadie espera que un político (sobre todo ellos) pueda ganar el Marathón Junior y somos pocos los que sabemos dónde diablos está Nueva Caledonia (yo sí sé, modestia aparte).

Me asombró su explicación donde dio a entender que necesitaba cuidar la imagen que de él tienen todos los que lo ven como una esperanza. Y también varias veces ha dicho que no va a ir más que a un debate “por estrategia”.

A mi me provoca espasmos hepáticos ver cómo los políticos son muy gallitos para los debates cuando van abajo en las encuestas, pero se hacen los occisos cuando van arriba. La única ilustre excepción fue en el 2000, en que el candidato puntero no sólo no le “sacó” al debate, sino que era el único que estaba listo para tenerlo “hoy, hoy, hoy”.

Item aparte, pero no tan alejado. Por todos lados de Guanajuato ya hay espectaculares de Juan Manuel Oliva, virtual candidato único a la gubernatura. Los que lo conozcan notarán de inmediato un detalle ¿dónde quedaron los anteojos que usaba antes de ser candidato?

R: Se los quitaron, para darle un mejor look. La pregunta es: ¿si tanto le interesaba el look al hombre, porque no se los quitó antes? A mi, particularmente me causan desconfianza estos cambios repentinos de apariencia en pos de una elección. Siento algo parecido al engaño, la suplantación y la falta de sinceridad.

Creo que a nadie nos interesa votar por “estrategias” o “imágenes”. Nadie elige a su novia sólo porque se ve muy bien y porque “por estrategia” se junta sólo con mujeres feas para resaltar. Creo que uno de los rasgos más irritantes de la política tal y como la conocemos en México es la simulación y el nunca tener el retrato completo de quienes andan buscando nuestros votos.

Las “estrategias” de López Obrador y los cambios de look de Oliva. Dos razones más por inclinarse al lado del sano escepticismo ante la política.