octubre 13, 2008

La Central, más lejos que Singapur

Este que ven aquí es el sello que traía un sobre que me llegó el pasado miércoles (8 de octubre), el cual contenía la programación bimestral del imponente complejo cultural Esplanade, que se ubica en Singapur. A lo mejor, los buenos señores de allá piensan que en cualquier momento agarro mis chivas y me voy a ver la función del Nederlands Dans Theatre.

Como pueden ver, esa correspondencia llegó a la oficina postal que corresponde a la colonia donde está ubicado el periódico el 15 de septiembre, sin embargo me llegó a mí ¡Tres semanas después! a pesar de que, como se puede ver, la oficina postal es la de la Central Camionera, ¡que está a no más de cinco cuadras de las oficinas de A.M.!

Ya me había sucedió antes con correspondencia que llega de España que, por los matasellos, veo que cruza el Atlántico en una semana, pero se tarda casi un mes en pasar de la oficina central de Correos en México a mi escritorio.

Le creo a Purificación Carpynteiro, ex jefa de Correos, cuando dice que los carteros son verdaderos héroes dados los recursos limitados con que cuentan, pero supongo que ahora que andan estrenando imagen, también les vendría bien una pulidita en la organización. No me urge que me llegue la cartelera del Esplanade (pero sí ganar lo suficiente para darme una escapada a Singapur, je!), pero supongo que habrá a quien le pase esto con cosas más delicadas.

Cervantino. Día 5

Si el sábado estaba tranquilo, el domingo fue peor. De hecho, yo ya iba a dispuesto a llegar tarde al Cervantes, pero hubo tan poco tráfico en carretera y las calles ¡que terminé llegando justo a la hora! Y como además apenas habían abierto las puertas, eso fue suficiente para estar 15 minutos antes del inicio de la función.

La jornada estuvo dedicado al grupo folclórico indio Living Arts, que presentó un abanico de danzas tradicionales de Rajastán, con música muy encendida (me fascinó el harmonio, un híbrido de acordeón y órgano que se toca en el suelo) y bailes muy coloridos y habilidosos. Se me hizo una función muy digna, pero no tanto como para tener a la trouppe de prensa más extensa que he visto desde la inauguración. Conté más de 20, entre reporteros y fotógrafos.

Pocos minutos después, le corrí al Teatro Juárez para ver la última función de la ópera "Manon Lescaut", con la Opera de Bellas Artes y Guido Maria Guida de director concertador. ¿No sé les hace sospechoso que las óperas lleven nombres de mujer, pero terminen siendo los varones los que más se luzcan? Aquí eso pasó con el tenor brasileño Richard Bauer, quien llevó el papel de Renato des Grieux de manera imponente.

Verónica Villarroel encarnó a Manon. Se avisó al público que la soprano chilena estaba resfriada, pero que se iba a aventar así la función. No nos dimos cuenta de que andaba enferma, hasta que en el último acto, de plano la voz ya no le aguantó.

A mí la ópera me divierte. Es que es sensacional ver montado con tanta grandilocuencia un argumento de telenovela (porqué así son, me extraña que Televisa no haya llevado a la pantalla culebrones como éste o la Dama de las Camelias). Me hubiera gustado más si no hubiera sido una producción convencional y realista; y se hubiera parecido a esas locuras de las óperas austriacas con escenografías minimalistas o cortesanas convertidas en table-dancers.

JOSELÓMETRO AL DÍA
1. Tirant lo Blanc, Teatre Romea
2. La Orestiada, Deutsches Theater
3. The Aluminium Show
4. OSUG-Shlomo Mintz
5. Manon Lescaut. Opera de Bellas Artes
6. Joan Manuel Serrat
7. El tiempo en las orejas largas. A Poc A Poc
8. Living Arts.

Cervantino. Día 4

En el primer sábado de FIC, todavía se puede respirar tranquilidad. De hecho, ¿sólo soy yo o Guanajuato está algo más vacío que de costumbre? Me sorprendió ver una foto del concierto de Omar Faruk en la Alhóndiga, con toda la gradería superior vacía ¡en un sábado!

Mi jornada de hoy fue más bien ligera. Luego de aventarme "ladrillazos" (en términos de duración) de hasta 3 horas, hasta raro se me hizo que menos de una hora bastara para ver "El tiempo en las orejas largas", el espectáculo infantil traído por la compañía dancística mexicana A Poc A Poc: muy sencillo, sin pretenciones, cero parafernalia escénica y sin ningún afán de buscarle tres pies al gato. Algunas imágenes muy graciosas, pero sin duda, algo muy mansito para lo que se suele ver en el FIC.

Por la noche, me tocó estar en el Juárez para escuchar el primer concierto de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, dirigida por Enrique Bátiz y con el violinista israelí Shlomo Mintz de solista. Muy buen espectáculo, tanto en la parte donde Mintz fue la estrella (con un concierto de Beethoven), como en la complementaria, donde la OSUG se despachó una muy bien plantada ejecución de la "Scheherezada" de Rimski-Korsakov.

Hay que reconocer que Bátiz sabe ponerse a la altura de las circunstancias y su dirección más enérgica que de costumbre hizo que la orquesta guanajuatense tuviera muy buena pinta, sobre todo en la exhuberancia de Rimsky-Korsakov.

LA OSUG y Bátiz ofrecerán otro concierto en el FIC, pero ahí sí zafo. Ofrecerá una sola pieza, pero como si fueran tres, pues será la Tercer Sinfonía de Mahler, un ladrillazo de más de 90 minutos de duración (sólo el primer movimiento dura media hora). Lo cual me hace recordar ese "Requiem" de Verdi que el mismo director despachó con la OSEM, en la inauguración de la edición 2001 del Cervantino y que a medio mundo nos dejó extenuados.

No sé. A mí me gusta la música sinfónica donde sucedan cosas, donde corra la sangre. Wagner, Stravinsky, Bártok, Revueltas... cosas así.

JOSELÓMETRO AL DÍA
1. Tirant lo Blanc, Teatre Romea
2. La Orestiada, Deutsches Theater
3. The Aluminium Show
4. OSUG-Shlomo Mintz
5. Joan Manuel Serrat
6. El tiempo en las orejas largas. A Poc A Poc

octubre 11, 2008

Cervantino. Día 3

El viernes 10 era el día consagrado al Deutsches Theater Berlín, una de las agrupaciones que más quería ver en el FIC y que presentó su versión contemporaneizada de "La Orestiada", el clásico griego de Esquilo.

El montaje tuvo el sello de la frialdad y la austeridad monumental de Michael Thalheimer: la boca del escenario estaba cubierta totalmente de madera y la acción se desarrolla en sólo dos estrechas terrazas, anegadas de sangre artificial (los actores a menudo tenían que agarrarse de donde pudieran para no resbalar). Los personajes despachan sus textos aprisa y marcialmente y hasta que se exasperan muestra emoción, en forma de gritos desaforados. Eso irritaría a los puristas, pero se le puede agarrar el gusto.

Hay mucho mérito en la adaptación, que sintetiza cabalmente en menos de dos horas tooooooda la trilogía de Esquilo. Pese a todo el entarimado contemporáneo (música de guitarra eléctrica suave incluida y Clitemnestra fumando y tomando refresco de lata, aburrida y desolada, mientras espera a Agamenón), la puesta fue totalmente griega en su esencia (no como adaptaciones más radicales, como la "Mama Medea", por ejemplo): muy textual, prácticamente nada de acción y con la voz omnipotente del coro como catalizador, lo que sin duda la hace árida y densa para los profanos, como acá su servilleta.

Correcto y aplaudible trabajo de Thalheimer, pero es un mago al que le descubrimos el truco y no, no le bastó para descolgar a "Tirant lo Blanc" del Joselómetro.

Por la noche, se presentó The Aluminium Show en la Alhóndiga. Es un espectáculo muy ameno y divertido, cruza de coreografía y teatro del objetos, donde los protagonistas son tubos de aire acondicionado, globos metalizados y hojas de papel aluminio que son manipulados lúdicamente: desde ser pequeñas orugas bailarinas, hasta una gigantesca marioneta que pasea entre el público.

Si ya vieron Stomp y Aga-Boom, ya estarán vacunados contra las sorpresas del espectáculo israelí, que de hecho termina igual que el célebre show ruso de payasos que vino hace unos meses al Doblado: con los personajes arrojando al público enormes globos y disparando hojas de papel aluminio con cañones de aire, además de haciendo circular largos tubos de aire acondicionado que, entre las graderías de la Alhóndiga, me hacían pensar en el ochenterísimo videojuego de Atari llamado "Centipede".

JOSELÓMETRO AL DÍA
1. Tirant lo Blanc, Teatre Romea
2. La Orestiada, Deutsches Theater
3. The Aluminium Show
4. Joan Manuel Serrat

Cervantino. Día 2

¡Weeeeeeeyyyyyy!

Han de disculpar lo poco elegante de la expresión, pero es la única publicable de entre las que merece el genial despropósito de "Tirant lo Blanc", el espectáculo que he tenido por fortuna, suerte, premio del destino o lo que sea, poder ver este jueves en el Auditorio del Estado.

Mis expectativas se quedaron cortas. Calixto Bieito es un orate, de esos que buena falta le hacen al teatro. No se midió en nada y entregó una desenfrenada y radical fiesta escénica para modernizar a la más antigua de las novelas de caballería de la península ibérica (Tirante es más viejo que Amadís de Gaula, y eso ya es mucho). "Tirante" tenía casi 200 años cuando Cervantes escribió su Quijote y, obvio, era uno de los libros que Alonso Quijano tenía en su biblioteca.

Qué gusto que cuando las noticias nomas hablan de crisis y rescates financieros y te hacen sentir pobre nomás por leerlas, puedas ver una producción del calado de la del Teatre Romea y decir "aquí hay, y bien".

Me frustró terriblemente escribir la reseña de esa puesta en escena. Es que era demencial. Hubiera necesitado tres planas para hablar de todo lo que se vio ahí. Cada escena estaba recargadísima de elementos visuales, sonoros, literarios y a veces hasta olfativos que de plano ninguna descripción le haría justicia.

La epifanía sucedió a los, 8 ó 10 minutos. Todo parecía ser una cosa moderna, pero minimalista. Una pasarela roja enorme, una pantalla gigante LED al fondo, una organista-DJ entre las graderías y dos personajes parlamentando en catalán sobre los orígenes de Tirant lo Blanc.

Pero nomás llegó el primer combate y eso dio un vuelco pasmoso: entraron personajes que parecían se habían ido de la época actual al medioevo, incluyendo un boxeador malencarado (primer rival de Tirant), el escudero vestido de pants y un verborreico Diafebus que se parecía a Steve Carrell (simpatiquísimo) que hacía las presentaciones. Inicia el combate y llega una avalancha sonora con órgano trepidante y del cielo entra volando un personaje femenino cantando ópera. Y apenas era el inicio.

No hay drogas, pero sí sexo y rock & roll. Es una puesta en escena realmente festiva que maneja los ritmos escénicos con maestría: desde lo pausado y meditativo, hasta lo desbocado y salpicador. Deslumbrante y asombrosa y además con la ultra mami de
Beth Rodergas como la princesa Carmesina (es una cantante catalana que fue finalista de Operación Triunfo, para los que creíamos que los "Reality" no dejan nada bueno).

¿Mi escena favorita? La boda de Diafebus. Los invitados son presentados como si estuvieran en una desmadrosa pasarela de modas, mientras suena de fondo la canción "Sorry" de Madonna. Lloré de la risa y de sentir "es que esto no puede ser posible".

"Tirant lo Blanc" de Teatre Romea, con todo merecimiento, se cuela a lo alto del Joselómetro. A ver si el Deutsches Theater hace la hombrada de bajarlo de ahí, pero mucho me temo que acabo de ver el mejor espectáculo del FIC 2008.

JOSELÓMETRO AL DÍA
1. Tirant lo Blanc, Teatre Romea
2. Joan Manuel Serrat

octubre 09, 2008

Cervantino. Día 1

Y esto comenzó. Seguro que muchos pensarán que un concierto acústico de Joan Manuel Serrat es algo muy opuesto a lo aparatoso y espectacular que se supone debe ser una inauguración de festival, pero siento que era congruente dado que Cataluña era la invitada de honor y Serrat, desde hace varias décadas, era el mayor embajador de esa región ibérica en nuestro país, donde se exilió durante los años finales del Franquismo.

Además, el público era 100 x 100 Serrat. Típico que en la Alhóndiga se sientan muchas personas nomás "a ver qué va a haber" y a los 15 minutos de empezada la función se van porque no les gustó. Aquí no. Nadie se movió, quietecitos y atentos, a pesar de la llovizna-rocío que anduvo cayendo en el primer trecho del concierto.

Bien el Serrat. Es lo que es. Sin duda es muy ameno en su charla, su elegante irreverencia y sus canciones tatuadas en el alma de varias generaciones. Me preocupé, porque el catalán no es de mis favoritos y "Penélope" se me hacía tan difícil de digerir como las canciones de Mocedades (¡horror!) pero ahora... se me borró esa adversión. No es que me guste. Pero se me anuló el sentimiento negativo. ¿Ya estaré dando el viejazo?

Mención aparte la seguridad. Wow. Detectores de metales para todos, incluyendo los 3 mil que se acomodan en las graderías y que hicieron una fila que casi llegaba hasta el Mercado Hidalgo. Supongo que deberemos acostumbrarnos.

octubre 08, 2008

Los 10 del FIC que más me laten

Este miércoles comienza una nueva edición del Festival Internacional Cervantino (la 36, para ser exactos), una ocasión que a mi me entusiasma particularmente porque debo admitir que gran parte de los mejores espectáculos que he visto en mi vida han estado ahí. Es una jornada intensiva y ardua, para alguien que tiene que ir y venir a Guanajuato, pero muy emocionante.

Esta es la lista de los que me causan más emocion. El orden sí importa en este caso.

1. "Hamlet", de Meno Fortas
2. "La Orestiada", de Deutsches Theater
3. "Tirant lo Blanc", de Teatre Romea
4. Orquesta Sinfónica Nacional
5. Poncho Sánchez
6. The Aluminium Show
7. Gelabert-Azzopardi
8. Makossa & Megablast | IMS
9. Pilobolus Dance Theatre
10. Great Voices of Gospel

Los dos primeros me llaman la atención porque vi los trabajos previos de ambos directores y me impresionaron, sobre todo la belleza despachada por Michael Thalheimer en "Emilia Galotti" hace como tres años. "Tirant lo Blanc" parece ser una producción con harta parafernalia, lo que de inicio es un gran plus.

Los dos espectáculos musicales que más me laten es la OSN, que interpretará puro Gershwin, incluyendo la "Rapsodia en azul" (una de mis obras ultra favoritas del repertorio orquestal), además dirigida por Carlos Miguel Prieto, que para mí, es el mejor director mexicano de la actualidad. Poncho Sánchez es obligadísimo para cualquier fan del jazz latino.

Comparado con la densidad de "Hamlet" o "La Orestiada", The Aluminium Show es un juego de niños por su liviandad, pero es un atractivo contraste muy en la onda de Stomp o Aga-Boom.

Gelabert-Azzopardi es por morbo. Cuando trabajaba en el FIAC hace como una década, intentamos varias ediciones traer a esta compañía catalana, pero siempre algo se nos atoraba (lana, principalmente). Vamos a ver de que nos habíamos estado perdiendo.

Makossa & Megablast y el Instituto Mexicano de Sonido me jalan porque los primeros son unos DJs austriacos de buen talante y el IMS es un curioso experimento de Camilo Lara super divertido que fusiona el universo sonoro kitsch mexicano con un beat contemporáneo.

Soy de los que creen que si ves a Pilobolus una vez, ya lo viste todas las demás, pero como no tengo mayor referencia de los otros espectáculos dancísticos, me voy con este nomás porque ya lo conozco. Y de Great Voices of Gospel, segurisimo que no lo veré por cuestiones de horario (no tengo mucho margen para ir a Guanajuato al mediodía), pero realmente muero por ver un recital de gospel en una iglesia.

octubre 06, 2008

Grata impresión

Tomando en cuenta que el último foro inaugurado oficialmente en León había sido el Teatro María Grever hace ocho años, el Auditorio Mateo Herrera, abierto la semana pasada en el Forum Cultural Guanajuato, resultó ser una grata revelación.

Roberto Kolb, director general y fundador de la Camerata de las Américas, se mostró sorprendido por la magnífica acústica del recinto y no dudó en calificarlo como uno de las mejores salas para música de cámara en el país. José Luis Castillo, el director musical del ensamble fue un poco más allá: ya anda buscando que los dos próximos discos de la Camerata sean grabados ahí.

Paradójicamente, el uso primario del auditorio iban a ser las conferencias y proyecciones audiovisuales, en consonancia con su ubicación dentro del Museo de Arte e Historia de Guanajuato. Ahora, seguro no sacaremos a los recitalistas, cuartetos y orquestas de cámara de ahí.

En León no se inauguraban teatros o auditorios de uso público desde el Grever, que abrió sus puertas el 3 de febrero del 2000 con un recital con canciones de la compositora que le da nombre, a cargo de los belcantistas leoneses Tarsila Escoto y Miguel Torres.

Hace dos años, tras la inauguración del Forum Cultural Guanajuato, también comenzó a tener actividades el Auditorio Jorge Ibargüengoitia de la Unidad Académica para la Cultura y las Artes, pero éste nunca fue formalmente inaugurado. De hecho, sus primeros espectáculos parecían de prueba, puesto que, por ejemplo en las escaleras que comunican con el balcón, el inmueble tenía facha de andar casi en obra negra.

Así, en lo que va del siglo XXI, León pasó de no tener ni una sala de pequeño formato (es decir, de hasta 300 personas) a tener tres. Eso suena mucho más decente para una ciudad con más de un millón de habitantes y un creciente número de artistas necesitados de espacios adecuados para mostrar su trabajo.

Muy encomiable también que el auditorio lleve el nombre de un artista leonés poco conocido, pese a sus grandes méritos, el pintor Mateo Herrera, quien llegara a dirigir la Academia de San Carlos y crear una obra que muchos sitúan al nivel de Sorolla.

Así pues, larga vida ¡y mucha actividad! para el Auditorio Mateo Herrera.

El regreso de Castillo
Debemos irnos acostumbrando a tener a José Luis Castillo por estos lares. Además de su concierto del pasado viernes con la Camerata de las Américas, los que gusten de la música contemporánea podrán verlo como director huésped en el concierto que ofrecerán al alimón el guanajuatense Ensamble Ehecalli y el catalán Barcelona 216, con piezas nuevas novísimas, de Ribera, Guinjoan y Berg.

La presentación, que forma parte del Festival Internacional Cervantino, se realizará el sábado 25, en el Templo de Valenciana, de Guanajuato capital.

Preparan placas
Falta muy poco para que conozcamos las placas, pero no las que llevaremos “a chaleco” en nuestros automóviles, sino las que en este mes develarán sendas agrupaciones teatrales independientes que alcanzarán las 50 representaciones de sus espectáculos actualmente en cartelera.

Por un lado está Teatro de la Complicidad, que anda ya en la recta final de su temporada en el teatro-restaurante Los Azulejos con la divertida puesta en escena “Azahares para tu boda”, un divertimento que toma como pretexto las novias plantadas en el altar.

Y en la otra esquina están los incansables Celia Garza y Julio Castillo, mejor conocidos como Moebius, que llegarán a la cifra mágica de los 50 con “La venganza de Sancho Tranza”, su pícara adaptación en tono de clown de un relato del Decameron. Este espectáculo, actualmente se presenta los viernes en el Café Sorelle y es parte del repertorio de la compañía, así que seguro lo seguiremos viendo todavía un rato.

Otro brinco
El Teatrito de La Rana, el pequeño foro independiente dedicado a los títeres que comanda María Isabel Padilla, acaba de hacerse merecedor de una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes para fortalecer su apuesta de foro dedicado a los niños.

Enhorabuena por este merecido estímulo para La Rana que, por cierto, hoy tiene estreno.

Publicado en A.M. León el 4 de octubre de 2008.

octubre 03, 2008

¿Cuanta gente le cabe a la Alhóndiga?

Este sábado 4, la plana de Arte y Cultura de AM está dedicada a una previa de los espectáculos que recibirá el FIC en la Alhóndiga de Granaditas y hubo una cuestión que quise dilucidar más claramente: ¿cuánta gente le cabe de verdad al foro más popular del Festival Internacional Cervantino?

Yo nunca le he calculado más de 4 mil personas; los informes del FIC le atribuyen un promedio de asistencia de 5 mil personas y me he topado con crónicas de colegas un poco malviajadas que dicen que, sumándole la gente que ve el espectáculo desde la calle aledaña, hubo noches con 11 mil o hasta 13 mil personas.

Me acerqué a los extremos de lo friqui y busqué fotos que captaran la audiencia en una noche buena de festival (una en la que no se notaran huecos entre las gradas) y también estudie una foto de las escalinatas vacías.

He aquí mis resultados: hay 30 escalones, tan estrechos que el público usa uno para los pies y otro para posarse (yo también fui pueblo, por eso lo sé), eso nos da 15 filas efectivas de "asientos". Contando la gente de las filas más anchas, no hay más de 100 personas por fila. Resultado: 1500 personas en la parte de las escalinatas.

En el cuerpo superior de la explanada se montan dos cuerpos de graderías metálicas. En la superior, más angosta, conté alrededor de 800 personas. En la inferior, algo más alargada, pero con menos filas, habría 500 personas.

Faltan solo las sillas de la zona VIP y de prensa (la única donde se cobra el acceso). No estoy seguro, pero no son más de 600 sillas. Total 3400 asientos "formales".

Finalmente, ¿Cuántos espectadores le calculan que habría en la calle? ¿Unos 400 o 500? Me cuesta trabajo calcularle más de 600 o 700. Eso daría un gran final aproximado de 4000 personas, que de todos modos es un friego: casi 4 llenos del Doblado o la audiencia de un gran espectáculo en el Poliforum.

septiembre 30, 2008

Fresquecito, Indice 27

A partir de este 1 de octubre comienza a circular el número 27 de Indice, tu guía del ocio. Como es costumbre del blog, les dejo el enlace a la versión electrónica de la publicación, vitaminada con Issuu.

Como no podía ser de otro modo, el Cervantino copa el tema principal, que ofrece un Top Ten de los espectáculos del FIC en León. Vienen también previas de los conciertos de Juanes y la East Village Opera Company; así como de la exposición del Museo Soumaya en la Galería Jesús Gallardo y de la nueva película de los Coen.

septiembre 29, 2008

Los bueno y lo malo del Mateo Herrera

El viernes, el Forum Cultural Guanajuato estrenó el Auditorio Mateo Herrera, el cual ocupa ese cuerpo en el extremo norte del Museo de Arte e Historia de Guanajuato.

Es el primer foro inaugurado oficialmente en León desde el Teatro María Grever (el Jorge Ibargüengoitia nunca recibió ese honor, simplemente empezó a recibir espectáculos cuando aún estaba casi en obra negra) y con una capacidad casi similar (262 butacas).

Sus puntos buenos son:
1. La acústica. Sobresaliente. Hasta Roberto Kolb, director de la Camerata de las Américas, quedó sorprendido y no dudó en considerarlo entre los mejores auditorios para música de cámara del país. De verdad, uno puede sentir que está dentro de la caja de resonancia de un violín.

2. Diseño interior. Menos es más. Los muros recubiertos de madera no requieren mayor adorno y las filas de butacas tienen una cómoda separación. No se repite ese feo caso del María Grever.

3. Es el primer foro de la ciudad en que siempre estás bajo techo desde que bajas del auto hasta que te sientas en tu butaca, gracias a la gran ágora del Museo en la que desemboca el acceso al estacionamiento y la escalinata del auditorio. Así que nada de sufrir por la lluvia.

Los puntos flacos
1. El acceso desde el vestíbulo al foro es a través de dos puertas que se antojan un poco estrechas. Prácticamente hay que pasar de uno en uno.

2. Escaleras. Ni modo, hay que subir un pequeño trecho para llegar al auditorio desde el nivel de suelo. Cuando menos están bien resueltas e integradas arquitectónicamente.

3. Esto es algo que nomás nos interesa a los periodistas, pero los pasillos laterales quedan obstruidos completamente en caso de que se coloque ahí un tripié para cámara. Así que más nos vale llegar temprano para agarrar los lugares de la segunda fila ubicados justo detrás de los espacios para sillas de ruedas de la primera para tener buena vista y no hacer enojar a los demás.

Joselómetro del Forum

Con el concierto de la Camerata de las Américas y apertura del Auditorio Mateo Herrera, concluyó el programa de II aniversario del Forum Cultural Guanajuato. Antes de que pase más tiempo, posteo mi Joselómetro, personalísimo ranking que nadie más está obligado a aceptar, compartir ni rebatir.

Aclaro que la lista se basa sólo en los espectáculos que vi, así que echarán en falta a Armando Manzanero, la Orquesta Mexicana de Tango y el show multimedia de Gabriel Arteaga. Aquí vamos.

1. Julieta Venegas. La Venegas, en cuanto se volvió estrella pop (con el disco “Limón y sal”), dejó de caerme en gracia. Pero con su Unplugged volvió a deslumbrarme como lo hiciera en su debut. Un espectáculo muy fresco y bien presentado, con ese toque de Die Knödel que le ha sentado de perlas hasta a las canciones que no me gustaban. ¡Y encima todo un éxito de audiencia! No sólo ha sido lo mejor del aniversario, sino que está entre lo mejor de lo que va del año.

Por cierto, ¿no les llama la atención que todas las veces que ha venido Julieta Venegas en concierto haya sido a través de instancias culturales? (FIAC, Expresión en Corto, Forum).

2. Camerata de las Américas. Un gustazo poder testimoniar de nuevo en León el oficio e instinto musical de José Luis Castillo; la refinada solvencia de la Camerata de las Américas y la apertura de un auditorio tan bello y de buena acústica como el Mateo Herrera. Si no es el primer lugar del ranking es nomás porque no se comparan 250 personas de audiencia contra 3 mil y porque, al estar basado en música contemporánea, el programa no era para todos los gustos (curioso que ahora resulta que nis gustan más los "viejitos" como Halffter y Enríquez). Parece que vamos a tener más seguido al señor Castillo por aquí.

3. Densidad 6. De verdad que es grato presenciar el buen nivel del que gozan los jazzistas mexicanos. Realmente no sabía de su existencia hasta que llegaron al Forum, pero me impresionó la solidez de trabajo y su sonido pleno de energía. Es bueno ver que a esto se dedican los músicos de sesión de artistas más comerciales. De las hermanas Beaujean, las cantantes, ni hablar. Refrendan el encantamiento provocado cuando le hacieron coros a Magos Herrera.

4.Orquesta Sinfónica UAEH. Definitivamente una buena orquesta no se hace de la noche a la mañana. Este ensamble de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo es demasiado joven y modesto y eso se le nota. No posee un sonido refinado y resuelto y luce muy desequilibrada, aunque supo ganarse a la audiencia con un programa popular, donde lo mejor fue el mambo. Por decirlo amablemente, tienen muchas oportunidades de mejora.

6. Ardentia. Alicia en el país de la danza. Aunque me ha gustado la idea de hacer un espectáculo que sirva para introducir a los niños en la danza, ¿qué quieren?, soy muy reacio a los shows que sean tan descaradamente didácticos. Además, creo que la articulación de escenas podría haber resultado mejor. Creo que lo más destanteador ha sido la hora y lugar. Me pareció que era una función más de tarde o mediodía en un espacio cerrado.