La sesión inaugural del nuevo consejo directivo del Instituto Cultural de León sólo se puede encuadrar en la única de las artes escénicas que parece conocer la clase política mexicana: la pantomima.
Con azoro, hemos visto que la dependencia encargada de la política cultural del municipio volvió a convertirse en botín político y en escenario para hacer un gesto de autoridad por parte de la alcaldía; creando una imagen de renovación que no es tal, donde se ha confundido ser neófito con ser ciudadano y se ha tomado a un grupo de personas, no para tomar una decisión, sino para darle visos de validez a una que ya estaba tomada desde arriba.
Convocar a 15 consejeros, 11 de los cuales apenas tenían su primer contacto con la institución, no sólo para que “eligieran” entre ellos a su presidente, sino también para de un plumazo juzgar que era necesario cambiar de director ejecutivo y además nombrar a uno nuevo entre una terna en la que sólo había un nombre, propuesto precisamente por el presidente recién nombrado, es todo, menos serio.
La nueva conformación de los mandos en el ICL no se puede entender desde el ámbito estrictamente cultural. Halla su lógica sólo en el tejido de los amarres políticos.
¿De que otra manera se puede entender que uno de los consejos que más hicieron por la institución sea suplido tan a la ligera y de forma tan atropellada? ¿Cuál era la prisa por “renovar” a un consejo que creó becas artísticas, estableció un programa itinerante con un escenario móvil, le estaba devolviendo el lustre a la Feria del Libro, atraía elogios por su gestión del Teatro Escolar y comenzaba a adquirir destrezas para agenciarse apoyos institucionales foráneos?
Sólo hay que comparar la forma en que se instaló este consejo con la de su antecesor. En aquella ocasión, había una base de consejeros que, por ser su segundo período, conocían la institución y de entre uno de ellos, surgió el presidente, David Ramírez Chávez.
Y un rasgo fundamental: el alcalde Vicente Guerrero Reynoso realmente trató a este órgano consultivo como debe de ser: como un ente autónomo y con la capacidad de tomar sus propias decisiones en función de la misión que le estaba encomendada: la cultura de la ciudad. No mandó emisarios a carrerear ni a sesgar las cosas.
Si la sesión inicial del consejo fue maratónica, fue porque las voces sensatas dentro de éste, que demandaban tiempo, información y propuestas, poco a poco fueron reducidas y finalmente agotadas ante el peso de la evidencia de un juego ya orquestado.
Lo sucedido es muy lamentable para la institución, que no para la cultura local, llena de talentos, propuestas y ganas de hacer las cosas. Manda una señal muy decepcionante acerca del valor real de los consejos consultivos, que terminan siendo reuniones de gente que no puede aconsejar ni son consultados.
Por ello, no puede percibirse sino escepticismo y decepción entre quienes están atentos y participan del acontecer cultural de la localidad. Alfonso Barajas Medina, el nuevo presidente, el primero en la historia del ICL formalmente afiliado a un partido político (PAN), es un completo misterio en las arenas culturales al que se le puede conceder el beneficio de la duda.
Arturo Osornio Cuadros, por el contrario, es un ex funcionario del ICL cuyo ejercicio en casi una década al frente de la Casa de la Cultura y la Dirección de Servicios Culturales todavía hoy provoca que se alcen algunas cejas. Tiene delante de sí un gran reto, no sólo para manejar y mantener eficiente y propositiva la institución en tiempos de recortes presupuestales, sino para silenciar las suspicacias acerca de su dinamismo, probidad y compromiso.
Es un maestro de oratoria, así que domina la palabra, esperemos que sea también un hombre de acción.
“Anatol” campechano
Vaya la enhorabuena para la puesta en escena guanajuatense “Anatol”, que hace unos días participó en el IX Festival Nacional de Teatro, realizado en la ciudad de Campeche. El montaje dirigido por Martín Acosta se presentó en el Teatro Juan de la Cabada con buena respuesta de público.
Publicado en A.M. León el 28 de noviembre de 2009.
noviembre 30, 2009
noviembre 24, 2009
Surgen consejeros
La telenovela alrededor del Instituto Cultural de León, con motivo del cambio de administración municipal, va mostrando novedades. La semana pasada, el Ayuntamiento dio a conocer la lista de personajes que renovarán el consejo directivo del organismo.
Por regla, están dentro de éste los titulares del Instituto Estatal de la Cultura y el Forum Cultural Guanajuato, así que Juan Alcocer y Luis Serrano no cuentan como novedades. Un poquito más lo son los regidores que representarán al Ayuntamiento en el consejo: Margot Sánchez Junquera y Ricardo Israel Cobián.
En representación del sector artístico, se mantienen la coreógrafa Silvia Salomón y la pedagoga musical Rina Osuna, y se añaden el joven artista plástico Gastón Ortiz y el veterano escritor y caricaturista Federico Esparza.
Por el sector educativo, se ha nombrado a Salvador Zermeño (quien ya fuera presidente del organismo de manera interina a comienzos de la década), el rector de la Universidad de la Salle, Andrés Govela, y el titular del Departamento de Arte y Diseño de la Ibero, Rafael Pérez Fernández.
Es en los representantes del sector social que surgen nombres totalmente inéditos en la escena cultural, como los de Eduardo Hernández Jaime y Alfonso Barajas Medina; junto con otros algo más ubicables, como el promotor independiente y DJ Primo Corona (de Alison Café) y Juan Carlos Gómez Velázquez, uno de los principales artífices de la asociación civil Música Esperanza de Vida.
Aún no se ha establecido la fecha en que este consejo quedará formalmente instalado, pero de entre ellos surgirá el presidente que sustituirá a David Ramírez Chávez, quien ha llegado al límite establecido de dos períodos consecutivos como consejero y será una de las pérdidas más sensibles de la organización, al igual que la señora Yolanda Solís de Martínez.
¿Cómo ve este nuevo consejo?
La buena cara del teatro
Concluyó el 8° Encuentro de Teatro, el evento central del arte escénico en nuestra localidad y vale decir que hemos tenido unos buenos resultados, en los que hasta cabe cierta dosis de sorpresa.
El primer rasgo entusiastamente positivo es la asistencia de público. El Teatro María Grever frecuentemente estuvo lleno y el Manuel Doblado llegó a lucir aforos superiores a las 700 personas, una cifra que no es muy común para los espectáculos teatrales de manufactura leonesa.
El segundo aspecto digno de reconocerse fue una sensible elevación del nivel de calidad de los montajes (claro, con sus excepciones). No hay que perder de vista al contexto: es difícil hacer teatro en León, poquísima gente ha hecho de este arte su modo de vida y el amateurismo sigue siendo la norma general, mientras que las producciones van de modestas a nivel guerrilla.
Aún así, pudimos ver montajes muy decorosos y que aprovechan la simplicidad a su favor, como “Roma al final de la vía”, ejercicios vistosos y entretenidos, como “Un pañuelo el mundo es”, y los paulatinos avances de una nueva generación de actores y directores, como David Lira o Israel Araujo.
“Anatol” se cuece aparte. No es una producción independiente, pero revela perfectamente que hay talento local suficiente para atreverse a propuestas teatrales de mayores vuelos. En un mundo ideal, montajes como este de Martín Acosta serían la norma en la entidad y no la excepción.
Sacando lo positivo
El cierre de año ha sido difícil para prácticamente todas las instituciones culturales asentadas en la localidad. Hay quienes le pusieron freno a sus obras de infraestructura, quienes redujeron eventos o la Biblioteca Central Estatal, que decidió reducir sus gastos operativos con una decisión polémica: dejar de dar servicio los domingos.
Por regla, están dentro de éste los titulares del Instituto Estatal de la Cultura y el Forum Cultural Guanajuato, así que Juan Alcocer y Luis Serrano no cuentan como novedades. Un poquito más lo son los regidores que representarán al Ayuntamiento en el consejo: Margot Sánchez Junquera y Ricardo Israel Cobián.
En representación del sector artístico, se mantienen la coreógrafa Silvia Salomón y la pedagoga musical Rina Osuna, y se añaden el joven artista plástico Gastón Ortiz y el veterano escritor y caricaturista Federico Esparza.
Por el sector educativo, se ha nombrado a Salvador Zermeño (quien ya fuera presidente del organismo de manera interina a comienzos de la década), el rector de la Universidad de la Salle, Andrés Govela, y el titular del Departamento de Arte y Diseño de la Ibero, Rafael Pérez Fernández.
Es en los representantes del sector social que surgen nombres totalmente inéditos en la escena cultural, como los de Eduardo Hernández Jaime y Alfonso Barajas Medina; junto con otros algo más ubicables, como el promotor independiente y DJ Primo Corona (de Alison Café) y Juan Carlos Gómez Velázquez, uno de los principales artífices de la asociación civil Música Esperanza de Vida.
Aún no se ha establecido la fecha en que este consejo quedará formalmente instalado, pero de entre ellos surgirá el presidente que sustituirá a David Ramírez Chávez, quien ha llegado al límite establecido de dos períodos consecutivos como consejero y será una de las pérdidas más sensibles de la organización, al igual que la señora Yolanda Solís de Martínez.
¿Cómo ve este nuevo consejo?
La buena cara del teatro
Concluyó el 8° Encuentro de Teatro, el evento central del arte escénico en nuestra localidad y vale decir que hemos tenido unos buenos resultados, en los que hasta cabe cierta dosis de sorpresa.
El primer rasgo entusiastamente positivo es la asistencia de público. El Teatro María Grever frecuentemente estuvo lleno y el Manuel Doblado llegó a lucir aforos superiores a las 700 personas, una cifra que no es muy común para los espectáculos teatrales de manufactura leonesa.
El segundo aspecto digno de reconocerse fue una sensible elevación del nivel de calidad de los montajes (claro, con sus excepciones). No hay que perder de vista al contexto: es difícil hacer teatro en León, poquísima gente ha hecho de este arte su modo de vida y el amateurismo sigue siendo la norma general, mientras que las producciones van de modestas a nivel guerrilla.
Aún así, pudimos ver montajes muy decorosos y que aprovechan la simplicidad a su favor, como “Roma al final de la vía”, ejercicios vistosos y entretenidos, como “Un pañuelo el mundo es”, y los paulatinos avances de una nueva generación de actores y directores, como David Lira o Israel Araujo.
“Anatol” se cuece aparte. No es una producción independiente, pero revela perfectamente que hay talento local suficiente para atreverse a propuestas teatrales de mayores vuelos. En un mundo ideal, montajes como este de Martín Acosta serían la norma en la entidad y no la excepción.
Sacando lo positivo
El cierre de año ha sido difícil para prácticamente todas las instituciones culturales asentadas en la localidad. Hay quienes le pusieron freno a sus obras de infraestructura, quienes redujeron eventos o la Biblioteca Central Estatal, que decidió reducir sus gastos operativos con una decisión polémica: dejar de dar servicio los domingos.
Otra estrategia para ahorrar, pero que tiene más aristas positivas que negativas, ha sido prolongar las temporadas de varias exposiciones, como las que aloja el Museo de Arte e Historia de Guanajuato (que se quedan hasta enero) y algunos espacios del Instituto Cultural de León (que concluye su temporada de exhibiciones el 18 de diciembre).
Así que a aprovechar esta nueva oportunidad.
Publicado en A.M. León el 21 de noviembre de 2009.
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noviembre 09, 2009
Balance Cervantino
El pasado fin de semana, se despidió una edición más del Festival Internacional Cervantino. Como siempre, resulta complicado hacer un balance en lo artístico dado lo vasto de la oferta dispensada por la “Fiesta del espíritu” a lo largo de 19 días.
Entre los rasgos positivos se debe anotar el retorno de los espectáculos callejeros de gran formato, como los de la compañía alemana Pan.Optikum y la italiana Studio Festi. A pesar de lo adverso del clima en algunos días, ambas propuestas fueron de lo más llamativo, espectacular y accesible del festival.
La presencia de Québec y Zacatecas estuvo a la estatura de su papel como invitados de honor. Sin duda, dos propuestas escénicas quebequenses deben quedar anotadas en el Top Ten de las experiencias servidas por el FIC: “Nebbia”, del Cirque Eloize y “El proyecto Andersen”, de la compañía Ex Machina, dirigida por Robert Lepage.
La primera no sólo agotó localidades en sus tres funciones en el Auditorio del Estado (recinto que en el resto del año pocas veces tiene oportunidad de experimentar ese honor), sino que cautivó poderosamente al público con su propuesta de circo casi macondiano sumergido en la niebla. La segunda, significó la reivindicación de Lepage, tras la decepción de la “Casa azul” hace algunos años, en una virtuosa conjunción de tecnología, trucos de tramoya y teatro.
Memorables también las actuaciones de los danzarines brasileños del Grupo Corpo (bien sazonados con música de Caetano Veloso y José Miguel Wisnik) y de los actores lituanos de Meno Fortas, que hicieron valer la pena la espera de un año para poder ver el “Hamlet” montado por Eimuntas Nekrosius.
Acierto también, la impronta de un tema eje en la programación del Cervantino, en este caso los 400 años de Galileo y el telescopio. Hace un año, esa temática provocaba no pocos levantamientos de ceja por lo poco apetitoso que parecería ese matrimonio de ciencia y arte. En los hechos, la unión resultó fructífera y provocadora, y fue traducida de muchos modos durante el festival: desde lo rutinario (como podría ser un concierto sinfónico de “Los Planetas”), hasta lo rompedor (como la sesión electrónica de Murcof en el Templo de la Compañía con su “Cosmos”).
Importante también, el enlace formal que estableció el Cervantino con dos influyentes contrapartes internacionales: el Festival de Edimburgo y el festival de música y artes electrónicas nacido en Canadá (pero ya exportado a otras latitudes) Mutek. Ambos convenios de colaboración son bastante promisorios.
En contraparte, la irregularidad fue el sello del teatro mexicano convocado al Festival. Por un lado quedaron a deber y les faltó redondez a propuestas como “Cena de Reyes” o “Fronteras”, mientras que, dentro de sus limitaciones, salieron airosos montajes como “Anatol” de Martín Acosta y “El otro Einstein”, de Raúl Quintanilla.
La afluencia de público también registró una merma, no escandalosa, pero sí significativa (aunque en las cifras oficiales se maneje más bien un aumento de 15% respecto al año pasado). De hecho, funciones antaño tumultuarias en la Explanada de la Alhóndiga (como las de los viernes y sábados), ahora se daban el lujo de tener algunos huecos en las graderías. Eso por no hablar de los espectáculos en teatros, algunos de los cuales (no todos), ocupaban apenas la mitad de su lunetario. Así es esto de la crisis económica.
Cuestión de gustos claro está, pero para algunos falta apuntalar bien en cuanto a factor “Guau” la programación de la Alhóndiga, quizá el escenario más emblemático del FIC. Hay quienes consideran que las sesiones ahí deberían ser más “pegadoras”, espectaculares o festivas. Son los que creen Nortec nos volvió a servir el mismo platillo por tercera ocasión en la clausura y que Sans Fil quedó un poco corto en la inauguración.
Ahora se abre el compás de espera para la edición 38 del Cervantino, en octubre del próximo año, con Querétaro y Colombia como invitados de honor. Veremos cómo queda la “Fiesta del espíritu” entre la fiebre del Bicentenario.
Publicado en A.M. León el 7 de noviembre de 2009
Entre los rasgos positivos se debe anotar el retorno de los espectáculos callejeros de gran formato, como los de la compañía alemana Pan.Optikum y la italiana Studio Festi. A pesar de lo adverso del clima en algunos días, ambas propuestas fueron de lo más llamativo, espectacular y accesible del festival.
La presencia de Québec y Zacatecas estuvo a la estatura de su papel como invitados de honor. Sin duda, dos propuestas escénicas quebequenses deben quedar anotadas en el Top Ten de las experiencias servidas por el FIC: “Nebbia”, del Cirque Eloize y “El proyecto Andersen”, de la compañía Ex Machina, dirigida por Robert Lepage.
La primera no sólo agotó localidades en sus tres funciones en el Auditorio del Estado (recinto que en el resto del año pocas veces tiene oportunidad de experimentar ese honor), sino que cautivó poderosamente al público con su propuesta de circo casi macondiano sumergido en la niebla. La segunda, significó la reivindicación de Lepage, tras la decepción de la “Casa azul” hace algunos años, en una virtuosa conjunción de tecnología, trucos de tramoya y teatro.
Memorables también las actuaciones de los danzarines brasileños del Grupo Corpo (bien sazonados con música de Caetano Veloso y José Miguel Wisnik) y de los actores lituanos de Meno Fortas, que hicieron valer la pena la espera de un año para poder ver el “Hamlet” montado por Eimuntas Nekrosius.
Acierto también, la impronta de un tema eje en la programación del Cervantino, en este caso los 400 años de Galileo y el telescopio. Hace un año, esa temática provocaba no pocos levantamientos de ceja por lo poco apetitoso que parecería ese matrimonio de ciencia y arte. En los hechos, la unión resultó fructífera y provocadora, y fue traducida de muchos modos durante el festival: desde lo rutinario (como podría ser un concierto sinfónico de “Los Planetas”), hasta lo rompedor (como la sesión electrónica de Murcof en el Templo de la Compañía con su “Cosmos”).
Importante también, el enlace formal que estableció el Cervantino con dos influyentes contrapartes internacionales: el Festival de Edimburgo y el festival de música y artes electrónicas nacido en Canadá (pero ya exportado a otras latitudes) Mutek. Ambos convenios de colaboración son bastante promisorios.
En contraparte, la irregularidad fue el sello del teatro mexicano convocado al Festival. Por un lado quedaron a deber y les faltó redondez a propuestas como “Cena de Reyes” o “Fronteras”, mientras que, dentro de sus limitaciones, salieron airosos montajes como “Anatol” de Martín Acosta y “El otro Einstein”, de Raúl Quintanilla.
La afluencia de público también registró una merma, no escandalosa, pero sí significativa (aunque en las cifras oficiales se maneje más bien un aumento de 15% respecto al año pasado). De hecho, funciones antaño tumultuarias en la Explanada de la Alhóndiga (como las de los viernes y sábados), ahora se daban el lujo de tener algunos huecos en las graderías. Eso por no hablar de los espectáculos en teatros, algunos de los cuales (no todos), ocupaban apenas la mitad de su lunetario. Así es esto de la crisis económica.
Cuestión de gustos claro está, pero para algunos falta apuntalar bien en cuanto a factor “Guau” la programación de la Alhóndiga, quizá el escenario más emblemático del FIC. Hay quienes consideran que las sesiones ahí deberían ser más “pegadoras”, espectaculares o festivas. Son los que creen Nortec nos volvió a servir el mismo platillo por tercera ocasión en la clausura y que Sans Fil quedó un poco corto en la inauguración.
Ahora se abre el compás de espera para la edición 38 del Cervantino, en octubre del próximo año, con Querétaro y Colombia como invitados de honor. Veremos cómo queda la “Fiesta del espíritu” entre la fiebre del Bicentenario.
Publicado en A.M. León el 7 de noviembre de 2009
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octubre 31, 2009
Cervantino. Día 11
Mi último día de cobertura cervantina fue este viernes 30 y fue una buena jornada. Empecé en el Teatro Cervantes viendo “El ruido de los huesos que crujen”, con Le Carrousel. Este espectáculo lo iba a ver en León el domingo anterior, pero por el reajuste para poder ver a Cirque Eloize y Teatro Sinparedes, lo moví para hoy.Una propuesta muy minimalista, casi de sólo dos actores en la penumbra, que aborda el drama de los niños soldado que menudean en esas cruentas guerras africanas. Suzanne Lebeau es una piola tratando temas muy difíciles, como la violencia o la guerra, bordándolos de una manera delicada y elocuente. Es la misma dramaturga de “Un campo” y “El ogrito” y aquí repite su misma elegancia narrativa. Muy buen trabajo de Emilie Dionne como Elikia, la protagonista. Muy emotiva a pesar de tener que hablar en un idioma que no es el suyo materno (el espectáculo fue en español).
Y gran sabor de boca me dejó que mi última asignación haya sido “El proyecto Andersen” de Ex Machina, el espectáculo escénico con el que Robert Lepage se ha repuesto de esa histórica decepción que nos causó hace años con “La casa azul”. Ahora es Hans Christian Andersen en lugar de Frida y Diego, la figura histórica visitada en esta puesta en escena que concilia de buen modo la actuación (magnífico Yves Jacques haciendo varios papeles) y los trucos tecnológicos.
Me gustó mucho el elegante sentido del humor y la ironía sobre el mundillo cultural y las producciones internacionales, la anécdota de la perra adicta a los tranquilizantes, la secuencia del viaje de tren que se vuelve viaje ácido y la asombrosa fluidez de todas las escenas, con cambios de vestuario y escenografía casi instantáneos. Excelente forma de cerrar el Cervantino.
Joselómetro final
1. Grupo Corpo
1. Cirque Eloize
2. Ex Machina
3. Meno Fortas
4. Teatrocinema
5. Pan.Optikum
6. Nuevo Ballet Español
7. O Vertigo
8. Le Carrousel
9. Opera de Bellas Artes
10. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
11. Murcof
12. Teatro de Babel
13. El Otro Einstein
14. Luis Pescetti
15. Theatre Sans Fil
16. Teatro Sinparedes
17. Son del Nene
Foto | FIC
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octubre 30, 2009
Cervantino. Día 10
Esto casi se acaba y tras otros dos días de pausa, me tocó volver a la acción el jueves 29 con una jornada dancística que inició en el Teatro Principal con O Vértigo, la compañía canadiense que presentó “Cámara blanca”, un montaje de danza contemporánea inspirado en la atmósfera de encierro y delirio de un manicomio. Danza dura, convulsa, doliente y muy ágil, en una propuesta donde el diseño de escenario se confabuló perfectamente con el discurso coreográfico.En la Alhóndiga, me tocó ver al Nuevo Ballet Español de Miguel Angel Rojas y Carlos Rodríguez, un sabroso espectáculo de flamenco donde lo mejor fue sin duda el solo impresionante de Carlos Rodríguez, tras el cual no sé muy bien quién quedó más emocionado, si el público con el baile o el bailaor con la respuesta ardientemente entregada del público. Se notaba que quedó profundamente emocionado el hombre.
Es curioso que un espectáculo de danza llegue al clímax apenas en el segundo número, pero así sucedió. Ya nada pudo superar el factor wow de ese bailecito. Miguel Angel Rojas también tuvo su solo en la segunda mitad, pero era en un estilo más parsimonioso y contenido, así que no provocó el mismo torrente de adrenalina. Se nota que es una compañía al servicio de sus dos jefes, pues sólo ellos tuvieron piezas solistas y en las coreografías de conjunto siempre eran ellos los que figuraban. Con todo, fue un magnífico espectáculo ¡y que cantaoras, eh!
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
1. Cirque Eloize
2. Meno Fortas
3. Teatrocinema
4. Pan.Optikum
5. Nuevo Ballet Español
6. O Vertigo
7. Opera de Bellas Artes
8. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
9. Murcof
10. Teatro de Babel
11. El Otro Einstein
12. Luis Pescetti
13. Theatre Sans Fil
14. Teatro Sinparedes
15. Son del Nene
Foto | FIC
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octubre 27, 2009
Cervantino. Día 9
El lunes 26 era el día Hamlet, el de la primera función del esperado montaje de la compañía lituana Meno Fortas que no pudimos ver el año pasado por la repentina enfermedad de su protagonista, el rockstar Andrius Mamontovas.Y bueno, el director Eimuntas Nekrosius no nos decepcionó: un espectáculo de teatralidad pura y profunda, sin nada de multimedia, con actuaciones crispadas y afectadas, expresionista en grado sumo, con muchos elementos simbólicos en escena (sobre todo hielo y agua), utilerías destanteadoras (una sierra circular y otros artilugios metálicos) y sus característicos silencios llenos de “cháchara” aparentemente inútil y críptica.
Tres horas de un espectáculo demandante para el espectador, pero que también da sus recompensas para quien quiera verlas. Nekrosius es un genio creando un mundo propio y su montaje tiene una redondez grandiosa. Además de Mamontovas, que ofrece un Hamlet con actitud de fragilidad e impulsividad adolescente, quien figura es el veterano Vytautas Rumsas, actor recio y de carácter, como el rey Claudio.
Ya sólo nos falta “Macbeth”, el año próximo, para completar la trilogía shakesperiana de Meno Fortas.
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
1. Cirque Eloize
2. Meno Fortas
3. Teatrocinema
4. Pan.Optikum
5. Opera de Bellas Artes
6. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
7. Murcof
8. Teatro de Babel
9. El Otro Einstein
10. Luis Pescetti
11. Theatre Sans Fil
12. Teatro Sinparedes
13. Son del Nene
Foto | Luis Meza
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octubre 26, 2009
Cervantino. Día 8
Casi no hay Cervantino sin un atasco carretero que termine arruinando la agenda. Ese día llegó este sábado 24, que terminó siendo un día muy malo. Un macro embotellamiento en Silao (por las obras que se están haciendo en la carretera) y el hecho de que cuando llegué a Guanajuato ya no había estacionamientos disponibles, me impidieron llegar al montaje de Teatro Sinparedes.Adicionalmente, los boletos de prensa para Cirque Eloize se agotaron y me dejaron sin chances de entrar a ver su espectáculo en el Auditorio del Estado. Jamás, en los 10 años que tengo cubriendo Cervantino, me había tocado perder dos espectáculos el mismo día.
El domingo 25 no tenía planeado ir a Guanajuato, pero lo hice para recuperar esas dos funciones. Me sabe mal no poder hablar bien de “Fronteras”, el montaje de Teatro Sinparedes, porque es una producción apoyada por la Coordinación Nacional de Teatro (Juan Meliá andaba ahí, muy entusiasmado) y porque significa el retorno al trabajo de David Psalmón, después de su gravísimo accidente a finales del año pasado. Pero en los hechos me pareció todavía un trabajo en proceso, con algunas cosas que parecen estar de más (tres horas valen para Shakespeare, pero ¿para Edgar Chías?).
Cirque Eloize siguió estando igual de demandado y nuevamente no hubo boletos de prensa (lo cual ya se me hizo absurdo, pues se reparten más de 30 por función y se supone que apenas hay 160 periodistas acreditados), pero una amiga consiguió hacerme pasar al foro.
Y se lo agradezco con el alma, porque “Nebbia” fue simplemente maravilloso. Los que me conocen saben que hay una palabra que casi no uso, porque casi todos abusan de ella y la invocan en vano: magia. Pero magia es precisamente lo que destiló Cirque Eloize por todos lados en este cruce de caminos entre película de Tornatore, anécdota Macondiana, referentes muy Daniele Finzi y cirque quebequoise. ¿Quién diablos iba a extrañar al Cique du Soleil con este deleite? El clown Gonzalo Muñoz Ferrer es un maestrazo. No me pareció que fuera un actor representando a un personaje. Yo juraría que Finzi lo jaló directamente de la isla en medio de la niebla sobre la que habla el show. Reverencias ante tanta belleza.
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
1. Cirque Eloize
2. Teatrocinema
3. Pan.Optikum
4. Opera de Bellas Artes
5. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
6. Murcof
7. Teatro de Babel
8. El Otro Einstein
9. Luis Pescetti
10. Theatre Sans Fil
11. Teatro Sinparedes
12. Son del Nene
Foto | FIC
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octubre 24, 2009
Cervantino. Día 7
El viernes 23 la idea era cubrir el espectáculo de calle preparado por la Compañía Nacional de Teatro en alusión a Galileo y el concierto de Son del Nene en la Alhóndiga.Desgraciadamente, hasta la mera hora me di cuenta de que me había basado en una versión obsoleta de la sábana de programación y ambas presentaciones eran a la misma hora, así que decidí ir a la Alhóndiga.
Digno, pero no fue ni por mucho el mejor espectáculo de son cubano al que haya ido. Además del mal clima (frío y lluvioso), que dejó el foro con muchos huecos, como que a los músicos comandados por Pedro Lugo Martínez les faltó candela para hacer memorable la noche. Unos 200 aferrados se quedaron con ellos cuando empezó a llover una media hora antes del final, la que testimonié desde uno de los tenderetes de los puestos de fritangas de la calle Alhóndiga. Una distancia más que peligrosa de las gorditas y quesadillas para alguien que anda a dieta, ja!
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
2. Teatrocinema
3. Pan.Optikum
4. Opera de Bellas Artes
5. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
6. Murcof
7. Teatro de Babel
8. El Otro Einstein
9. Luis Pescetti
10. Theatre Sans Fil
11. Son del Nene
Foto | FIC
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octubre 23, 2009
Cervantino. Día 6
Tras un receso de lunes a miércoles, el jueves 22 volví a las andanzas cervantinas con una agenda que contemplaba la función de Murcof en el Templo de la Compañía y el debut de Pan.Optikum en Los Pastitos.Debo reconocer que era un perfecto ignorante acerca de quien era Murcof y qué hacía. Fui casi nomás por el morbo de ver qué hacia un agente de Nortec en el Templo de la Compañía y quedé gratamente sorprendido por la propuesta de este hombre, que me recordó mucho a Manrico Montero.
Acompañado de los quebequenses Geodezik (diseño de escenario) y Nomlg (visuales), Murcof compartió un set con el material de "Cosmos", que sería algo así como la "Música para planetarios" del siglo XXI (Eblem Macari hizo la del siglo XX). Fue un material sumamente disfrutable, pero a su carácter denso y abstracto. De esas propuestas sonoras contemporáneas que no son puro ruido, sino que lucen bien construidas, coherentes y sugerentes.
Lo nefasto fue un grupito de preparatorianos que aparentemente llegaron en paquete (su profe les repartió los boletos como a 100 de ellos) y sin tener la más remota idea de lo que iban a ver. Fue el peor público que he visto en un Cervantino. Irrespetuosos con el espacio (gritando y chiflando cuando se apagaron las luces), con el espectáculo (silbando) y con el público (aparte de ruidosos, se levantaron en estampida a media función para largarse). Además dejaron un tiradero espantoso en sus lugares con programas de mano rotos y los kits de sanidad (gel antibacterial, pañuelos desechables y cubrebocas) que repartió la Secretaría de Salud todos destripados.
En Los Pastitos el panorama fue más agradable. No hubo una gran multitud, pero el espectáculo de Pan.Optikum, "La sensación del balón", cumplió. Me gustó mucho más lo que hicieron en "Il Corso" hace 4 años, pero no fue en absoluto un mal show. Un collage de música, acrobacia, teatro, video, plataformas móviles y mucha pirotecnia, en una alegoría futbolera. Muy buen detalle que los artistas alemanes se esforzaran por hacer su espectáculo en alemán, lo que ganaron en accesibilidad y cercanía con la gente compensó lo que pudieron perder en intensidad actoral.
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
2. Teatrocinema
3. Pan.Optikum
4. Opera de Bellas Artes
5. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
6. Murcof
7. Teatro de Babel
8. El Otro Einstein
9. Luis Pescetti
10. Theatre Sans Fil
Foto | FIC
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octubre 20, 2009
El FIC en AM
Toca la hora de hacer el comercial, y avisarles, si acaso no la habían visitado, que AM abrió ya un mini-sitio en su web dedicado al Festival Internacional Cervantino, donde pueden consultar las reseñas publicadas, así como el programa diario.
Si no se han registrado en am.com.mx, se les pedirá hacerlo una sola vez, para que puedar acceder al sitio. Es súper sencillo y solo basta su correo electrónico (no tienen que andar llenando cuestionarios como si fuera solicitud del Seguro Social).
Si no se han registrado en am.com.mx, se les pedirá hacerlo una sola vez, para que puedar acceder al sitio. Es súper sencillo y solo basta su correo electrónico (no tienen que andar llenando cuestionarios como si fuera solicitud del Seguro Social).
octubre 19, 2009
Cervantino. Día 5
El domingo 18 también me tocó quedarme en León. Primero para ver el espectáculo de mediodía de Luis Pescetti. Debo confesar que de este hombre sólo sabía “de oídas” y que, a pesar de que ha venido varias veces a León, no me había tocado verlo actuar.Es muy bueno. Me encantó su humor acidito y a veces escatológico y sus melodías en una onda totalmente opuesta a Barney, en las que lo mismo se cuelan vampiros negros que niños caníbales. Creo que le hubiera encantado a mi vástago, pero a esas horas andaba medio dormido. ¡Y que impresión que tenga tantos fans! La luneta del Doblado estaba casi llena, con al menos unas 800 personas.
Por la noche, lo confieso sin muchas expectativas, me fui al Forum Cultural Guanajuato a presenciar la función de Carmina Burana con la Opera de Bellas Artes. Como siempre sucede con esta obra, había un montonal de gente (hay muchos que ni oyen música clásica pero quién sabe cómo se enterar de que habrá alguna presentación de esta obra de Carl Orff).
No esperaba que la cosa fuera a sonar muy bien, principalmente porque era espacio abierto. Y sí, de hecho el viento hizo demasiadas travesuras con los micrófonos, pero de todos modos el Coro, dirigido por Ramón Shade, hizo un trabajo magnífico. También relució el barítono Guillermo Ruiz, a quien le tocaron la mayoría de los números solistas, a los que les puso un feeling muy histriónico y pasional.
Sí, ya se que el O fortuna es el favorito de las multitudes, pero refrendo que mis partes favoritas de esa cantata son In taberna quando sumus y Veni, veni, venias y la Opera de Bellas Artes las tocó muy bien.
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
2. Teatrocinema
3. Opera de Bellas Artes
4. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
5. Teatro de Babel
6. El Otro Einstein
7. Luis Pescetti
8. Theatre Sans Fil
Foto | AM
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octubre 18, 2009
Cervantino. Día 4
Se dice que la gente comenzó a hacerse notar en Guanajuato capital durante el primer sábado de esta edición del Cervantino. No lo pude testimoniar porque me quedé en León, en el único espectáculo de FIC que no repetiría funciones en Cuévano: El otro Einstein.Es un drama de Andrés Roemer (otro debutante en la dramaturgia), que pretende hacer un retrato del Albert Einstein humano, con sus flaquezas, debilidades y virtudes como padre y esposo. El nunca sale en escena, pero es dibujado por las memorias de sus esposas (Verónica Merchant y Claudia Lobo) y su asistente (Dora Cordero).
Sé que es fácil pensar que siendo una producción de Azteca Teatro (sí, una filial de la televisora), la cosa fuera a ser un bodrio, pero no es así. Es una puesta muy correcta y aséptica, con una fina dirección de Raúl Quintanilla y unas muy buenas actuaciones, sobre todo de la Merchant, que algún tiempo era la culpable de que me quedara viendo Amor en custodia (jaja, lo confieso).
Joselómetro al día
1. Grupo Corpo
2. Teatrocinema
3. Orquesta Filarmónica de Zacatecas
4. Teatro de Babel
5. El Otro Einstein
6. Theatre Sans Fil
Foto | Cortesía: FIC
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El Otro Einstein,
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