
Pues bien Crocs hace unos días armó un pleito porque encontró que algunos de los pares de zapatos que había donado se estaban vendiendo al público en tianguis y demandó judicialmente a Cáritas por "abuso de confianza" y por no darle a los zapatos el distino que ellos se habían imaginado (supongo que distribuirlos directamente entre pobres sin zapatos). El meollo del asunto es que no hubo convenio ni ninguna clase de documento de por medio. La donación se hizo tal y como la verdadera caridad cristiana indica: sin esperar ni exigir nada a cambio.
Pero viene resultando que los de Crocs se enteran que en un tianguis de San Francisco de Rincón se estaban vendiendo los zapatos que ellos habían donado. Inmediatamente armaron un pancho y llevaron una inconformidad, que hubieran podido solucionar en privado, a la vía judicial, demandando penalmente a Cáritas dizque por "abuso de confianza" y exigiendo que les devolvieran los zapatos.
Permitanme explicar un poco sobre Cáritas, porque no se vale que Crocs la haya tratado como si fuera una organización criminal.
En Cáritas hay voluntarios, como mi mamá, que van a casas de gente que no tiene nadie que se ocupe de ellos. Gente que baña a ancianos que viven solos y ya no pueden valerse por sí mismos. Gente que se va con sus cazuelones de sopa a repartir entre enfermos pobres. Algo que dudo muchísimo que sea capaz de hacer el señor Edgar David Velázquez Hinojosa, representante legal de Crocs que puso la denuncia.
Cáritas artiende muchísimas necesidades más que darle zapatos a la gente pobre. Mucha gente no necesita zapatos, sino otra cosa. ¿Qué hace Cáritas con todo derecho? Tiene bazares donde pone a la venta distintas mercancías que la BUENA GENTE le ha donado con la idea de que lo reparta, lo venda o haga lo que mejor considere Cáritas que puede ayudar. Con el fruto de esas ventas, se compran medicinas, despensas, a veces aparatos ortopédicos, lo que sea.
Otra cosa más. A Cáritas le suelen donar zapatos muchas empresas de calzado, ¿pero creen acaso que es toda su producción de la línea Primavera-Verano 2007? Por supuesto que no, el calzado que llega a Caritas el 98% de las veces es descontinuado o que no paso los controles de calidad para el mercado más exigente: es decir, fallas menores por las que una señora de Plaza Mayor no lo comparía; pero que a una viejecita de Las Joyas con unas chanclas a las que se les cuela el agua por todos lados no le preocupan.
Item más: Abundan los casos de pares incompletos. La gente suele donar lo que le sobra (pero si queremos dar de verdad, deberiamos dar lo que usamos, pero ninguno de nosotros somos tan caritativos). Por eso en las bodegas de Caritas hay miles de zapatos izquierdos de un modelo en el numero 5 y sólo zapatos derechos de ese modelo en numero 6. Hay gente tan necesitada que no le importa, mientras que para una empresa eso ya no es nada, no puede aprovecharlo.
Saber que Crocs ha destruido los 70 mil pares que Caritas le devolvió basta para convencerse de que esos zapatos ESTABAN MAL. Sabiendo que Crocs sólo hace un tipo de zapato (de una estetica muy cuestionada, por cierto), de un solo diseño que no ha cambiado en años, destruir 70 mil pares sólo es factible SI FUERAN DEFECTUOSOS.
La realidad del asunto es esta:
Crocs es una marca estadounidense. La fabrica que hay aqui en León sólo maquila esos zapatos que en su mayoría se exportan (en EUA son un objeto extremadamente fashion), por lo que deben pasar controles de calidad muy estrictos. Si los zapatos que se donaron a Cáritas hubieran pasado esos controles, se hubieran ido a la venta, no a la trituradora de basura.
Los directivos de la fábrica no tenian al parecer ninguna idea de lo que hacía Cáritas y supusieron un tanto inocentemente que esos 100 mil pares iban a terminar en los pies de 50 mil pobres. Nunca se imaginaron que hay bazares de Caritas donde se podrian haber puesto a la venta y no tuvieron el cuidado de formular un convenio con la organización donde se estipulara que no se podian vender esos zapatos. No les hubiera costado nada y Caritas lo hubiera aceptado de buena gana.
No se ha aclarado si los zapatos eran vendidos en el tianguis directamente por Caritas o si algun tercero los había adquirido en un bazar de la organizacion y luego vendido por su cuenta. Pero el daño ya está hecho.
Lo dado, dado. Esos zapatos entregados a Caritas ERAN DE CARITAS y podía hacer con ello lo que les plazca.
A la fabrica le apanicó el hecho de que Crocs, una empresa que cotiza en la bolsa de Nueva York, se pudiera enterar de que sus zapatos que no pasaban el control de calidad se estuvieran vendiendo, por abajo de su costo de mercado, en tianguis. De inmediato mandaban cerrar la fábrica.
Crocs tuvo buena fe, pero tambien cometio varios errores estratégicos que no quiso asumir y trato de hacer pasar a Caritas como culpable. No se vale.
No se vale que en el periodico Correo, aparezca Edgar David Vázquez diciendo que "si en total entregaron 98 mil 488 pares de zapatos en donación a Cáritas, y los venden a 55 pesos cada par, quienes desviaron el calzado podrían obtener ganancias por cinco millones 416 mil 840 pesos".
El León cree que todos son de su condición. ¿Con qué maldita autoridad moral se pone a hablar de "ganancias" si a Caritas no le es suficiente lo que tiene y puede reunir para atender a la gente que atiende? ¿Y como podrían obtener 5.4 millones alguien que venda 98 mil pares de zapatos si están regresando 70 mil? No se vale estar haciendo estimaciones a lo baboso.
Señores de Crocs, ustedes se equivocaron, el error fue total y cien por ciento de ustedes. Ojalá que en esta ciudad fueramos medianamente conscientes y socialmente responsables como para irnos todos a quemar zapatos Crocs enfrente de sus oficinas para hacerles entender que no se vale que traten mal a una organización que no hace mas que ayudar.