febrero 24, 2009

Y el Oscar es para...

Yo soy de los escépticos del Oscar. Pienso que si bien es el galardón cinematográfico más famoso del mundo, también es cierto que es concedido por una de las academias de gusto más conservador, chovinista y chabacano. También creo que es el premio de una industria donde prima más la mercadotecnia y la caja registradora se ha erigido en juez suprema; donde se hacen más películas para complacer al público, que para llevar el séptimo arte al siguiente escalón.

Además de mi escaso consumo cinematográfico de los últimos meses, me topé con que, a excepción de El curioso caso de Benjamin Button, las nominadas al Oscar a mejor película ¡no han llegado a León! Obviamente, iré a ver Slumdog Millionaire en cuanto llegue, para ver qué tan fundado está el entusiasmo que la rodea, pero sospecho que fue justo que sea la gran ganadora, porque no, Benjamin Button no era para tanto, con todo y que me gustó mucho.

Es chistoso que la única categoría en la que estaba plenamente al tanto era en la de película de animación (Adiel se encargó de que hubiera visto a todas las nominadas). Que se lo llevara Wall*E raya en lo aburrido (Pixar es el Schumacher de la categoría), aunque supongo que era la que mayores innovaciones narrativas tenía. Una duda me surge, ¿que prima más en este segmento, el mérito técnico o la historia?

Los Oscares de actuación principal (Kate Winslet y Sean Penn) se me hicieron correctos, pero me parecen muy cuestionables los de actuación de soporte. El de Heath Ledger tiene visos de haber estado más movido por el sentimentalismo hacia un difunto que por el mérito actoral (sin decir por ello que Ledger es malo. No, ni de lejos) y el de Penélope Cruz me tomó desprevenido. A mí me encanta verla en pantalla, pero reconozco que su registro dramático es algo estrecho.

No he visto Vicky, Cristina, Barcelona, pero tendría que descubrirla haciendo una actuación tipo Charlize Theron en Monster para consentir en que hizo un mejor personaje que la genial madre adoptiva de Benjamin Button moldeada por Taraji P. Henson. (que me pongo de pie y me quito el sombrero ¡y además que guapa es en la vida real!).

No hay comentarios.: